Historia - PORQUERISES-ES

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Historia

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Según datos del archivo del Arzobispado del Vic, en el año de 1365 se hacía referencia a la existencia de dos hogares en el lugar; el censo de 1497 anota 5 familias, en 1553 se habla de 10 familias, en 1685 referencia 7 casas, en 1830 documenta que viven 69 personas, en 1981 se habla de 20 familias y en el censo del 2006 reporta 41 habitantes. Según los mismos datos, diferentes hogares hacían referencia a apellidos como Alberada, Alosa, Ballestal, Barberá, Decaldes, Ferrer, Guaschó, Janer, Sclau, Siquer, Sochentes, Tixedor, Torrent, Tota y Vaçiana.

Porquerisses perteneció desde el año 1250 a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, dependiendo en primer lugar de la "comanda" de Cervera; y desde el siglo XVIII hasta el primer tercio del siglo XIX a la "comanda" de Barcelona, formando parte del Gran Priorato de Cataluña hasta la extinción de la orden. Entre 1580 y 1587 Fray Agustín de Argençola y Montmar (originario de Argençola) fue Gran Prior de Cataluña de la Orden de San Juan de Jerusalén, que entonces disponía de gran parte de las casas hospitalarias de la extinta Orden de los Templarios. La "comanda" de Cervera contaba en el momento de la desamortización de Mendizábal del año 1484 entre otras propiedades, de un terreno con bosque y un molino harinero en Porquerisses.

A mediados del siglo XVIII, el camino real entre Igualada y Cervera, especialmente a partir de Jorba, era considerado por las atoridades como intransitable y uno de los peores de Cataluña, y su accidentado recorrido es descrito en el 1716 por el naturalista Joan Salvador: "Pasamos por Jorba por un mal camino, y después de tres horas, llegamos a Santa María, donde pernoctamos. El día 15 atravesamos un lugar denominado Porquerisses y continuando siempre por un camino pedregoso y desértico, subimos hasta Montmaneu, por un camino muy malo y lleno de escalones". (Torres y Ribé)

Como curiosidad recordaremos que el Barón de Maldá, Rafael de Amat y de Cortada, dejó manuscritas sus impresiones al pasar por el Camino Real del Anoia y según el texto de las "Excursiones por Cataluña y el Roselló en el último cuarto del siglo XVIII" (CEC. 1919), explica que, "pasado Jorba, se transita por un lugar denominado Santa María; después viene lo de Porquerisses, que resulta un nombre totalmente adecuado para el lugar destartalado y ennegrecido y por las inmundicias que se encuentran a cada paso junto a los barrizales en tiempo de lluvias; la calle es un lugar idóneo para romperse el cuello"  (Torres y Ribé)

A la izquierda de la riera de Santa María, en una elevación del terreno, se encuentran los restos del molino de Porquerisses, del que se conservan partes de su fundamento, pozo y estructura, así como restos de la balsa y también una gran linde de piedra datada en el 1791. Conocido como el Molinot.

El lugar celebraba  el 25 de Abril la Fiesta de Sant Marc, con una caracolada. Y el 16 de Agosto celebraba la festividad de San Roque.

La Iglesia de Sant Genis de Porquerisses, en el centro de la población, es un pequeño edificio rectangular del siglo XVII muy pobre (había sido parroquia independiente de los siglos XII al XiV).

El historiador Yom Tov Assís (Aleppo, Siria, 1942), en "Jews of Santa Coloma de Queralt - (Jerusalén, 1988), estudio económico y demográfico de una pequeña comunidad judía del siglo XIII, escribe: "Pañeros más importantes fueron posiblemente Jocef y Vidal Franc, especialmente en la importación de paños franceses. Tenían relaciones comerciales (1298) con cristianos de Santa Coloma, Cervera, Montblanc, Les Roques, Sant Gallart, Pontils, Talavera, Aguiló, Porquerisses, Pavía, Argensola y el entorno de Queralt. (Ernest Vallhonrat i Llurba)"

La desarmonización de Mendizabal: La comanda de Cervera, contaba en el momento de declararse la desamortización, con 16 fincas subastadas entre los meses de mayo y diciembre del mismo 1848; ubicadas en los términos de l'Ametlla y Cervera. Se trataba de tierra campa con bosques y un molino harinero en Porquerisses, todo esto sumaba un total de 81 jornales distribuidos en pequeños lotes. Los beneficiarios de estas ofertas fueron:  Miquel Llovet, Antoni Roig, Josep Llovet, Joan Font, Ramon Roig, Ramon Bonet, Josep Salvador i Magí Salvador, todos labriegos de l’Ametlla de Segarra. Remataban les diferentes fincas subastadas de Lleida, en abril de 1849, pagandoen metalico y en veinte pagas.

 
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